Conociendo al demonio: Capítulo 2

2.El hombre perfecto


No recuerdo como llegué a casa. Solo que Derek había sido lo último que había visto. La cabeza me martilleaba como si estuviesen haciendo obras en mi cerebro y un repentino olor a comida inundó mi nariz. ¿Quién diablos estaba en mi casa?



  • ¿Papá? -¡Oh,dios mío! Mi cabeza... 
  • No creo que llamarme papá sea muy adecuado después de anoche. -Entró con una bandeja,sin camisa y con el pelo alborotado. Era un jodido dios griego... Joder. Se me habían mojado las bragas. Un momento... ¿Y mis bragas? 
  • ..¿Qué haces aquí? -Vale,la pregunta era tonta,pero debido a que mis bragas habían desaparecido de su sitio y no me acordaba de nada,era necesario preguntarle. ¿No? 
  • Digamos que anoche estabas muy cariñosa conmigo... Y me aproveché. No parabas de suplicar que te tocase. 
  • ¿N-Nos hemos acostado? -Creo que en ese momento me quedé más blanca que Casper. ¿Me había acostado con semejante hombre y no me acordaba? Soy idiota,sin lugar a dudas. -Lo siento,anoche... No estaba en mis cabales. 
  • ¿No te acuerdas? -Sus ojos centellearon,echaban chispas,le había herido su orgullo de macho cabrío. ¡Oh,mierda! ¿porqué? Ahora no podría repetir. -Creo que voy a tener que hacerte recordar lo mucho que me gritabas que no parase. -Sus labios se posaron sobre los míos,buscando insistentemente mi lengua. 

No sé como,la bandeja acabó desparramada por el suelo y las manos de Derek comenzaron a aparecer por todas partes. Me sentía manoseada y terriblemente viva. Su lengua jugueteaba con uno de mis pezones. ¿De dónde venían aquellos gemidos? ¡Oh,pero si era yo! Y yo que pensaba que no sería escandalosa... De pronto imágenes de la noche anterior me vinieron a la cabeza y sin poder evitarlo me corrí. La cara de Derek fue épica,por no decir que alucinó cuando me vio completamente roja. No me había casi tocado y ya me había corrido. ¡Dios,qué vergüenza! Sin embargo,con una mirada complacida,me besó y siguió como si nada hubiese pasado. Al contrario,parecía que lo había excitado más. Y vaya si estaba excitado. El polvo que me echó,fue memorable. Mi cuerpo lo recordaba todo... La noche anterior había sido increíble,pero ahora,recordándolo todo,era mucho mejor. Las piernas no me respondían y Derek me miraba como si estuviese mirando a una diosa. ¿Podía haber algo mejor? 

  •  Oye Derek... ¿Porqué te quedaste? -No sé como diablos podía articular palabra,pero podía. 
  • Digamos que nunca había rescatado a una dama en apuros. No sabía que una mujer podía ingerir tanto alcohol con un cuerpo tan pequeño. 
  • Lo siento,normalmente no bebo tanto... -Me puse como un tomate. 
  • Eso me dijo tu padre esta mañana. Dice que ayer te volviste loca y no sabe porqué. Pensaba que te habían secuestrado. -Me apartó el pelo de la cara.- Pero ya me he encargado de explicarle que te llevé a casa. Aunque omití que yo también me quedé... -Me miraba con una cara que daban ganas de comérselo. Y al parecer él lo notó. -Mejor descansa,no creo que sea bueno repetir tantas veces después de una resaca.- Sus labios se acercaron y volvió a besarme. -Iré a hacerte otra vez el desayuno. Creo que este ya no sirve. 

Minutos más tarde,Derek volvía de nuevo con una bandeja. ¿De verdad ese hombre era el que me había mirado tan fríamente por la noche? ¿Y si era bipolar? Pero a pesar de todo,me sentía muy feliz. Ese hombre estaba en mi casa,me había traído el desayuno a la cama,me había hecho mil guarradas y seguía ahí. ¿Porqué? No podía evitar tener sueños de futuro,pero sabía que realmente no iba a ser así,¿no? 

  • ¿Porqué me miras con esa cara? -Me miraba como un hombre... ¿Enamorado? 
  • Es que... No sé porque te quedaste anoche. En la fiesta me mirabas mal. Y me trataste despectivamente. 
  • No es cierto,simplemente,quería que te alejases de un demonio como yo. Si fueses una chica sensata,no me habrías pedido que me acostase contigo anoche,pero lo hiciste. Y créeme,no iba a desaprovechar la oportunidad de acostarme con una mujer que me tiene loco desde el primer día que la vi. 
  • ¿Eh? Pero si nos conocimos anoche. -No entendía nada. En serio,pero nada de nada.
  • Eso te crees tú,preciosa. Anda come. A ver si se te quita esa cara de fantasma que tienes. 

Después de desayunar,me levanté como pude y me metí en la ducha. Cuando salí,Derek ya no estaba... 








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