Conociendo al demonio : Capítulo 1

HISTORIA ORIGINAL

1.El primer encuentro


Allí estaba él. Metro noventa,pelo alborotado,espalda ancha... Y unos ojos verdes tan profundos como un bosque. Estaba nerviosa. Era la primera vez que lo veía en persona. Mi padre me había hablado de él,un magnífico hombre de negocios,popular entre las mujeres,pero por suerte... Soltero. Las mujeres no se atrevían a acercarse a él,ya que las rechazaba. La mayoría de mujeres de esa fiesta,tenía el orgullo herido. Excepto yo. Jamás a mis veintidós años,había estado con un hombre. Tampoco me habían interesado,pues yo era más o menos como él. No me interesaban las relaciones,hasta que le vi. Algo se despertó en mi.
El famoso Derek Morgan,treinta años,poderoso,dueño de una gran empresa y terriblemente sexy. Sus más cercanos le temían,pero aquella era mi noche. Iba a ganarme a ese hombre,del cual sin conocerle,me atraía en extremo. Mi padre,un hombre que había trabajado con él y que era muy reconocido,también le profesaba un enorme respeto y eso era lo que a mi me ponía tan enferma. Un hombre con poder,con las cosas claras. Un hombre que no tendría miedo de decirle que no a la hija de Stefano Di Martino. Osea,yo.

Cuando me acerqué con mi copa de whisky,pensaba que me iba a mandar al demonio,pero antes de que pudiera decir nada,me adelanté.

  • Buenas noches,señor Morgan. Soy Alexandra Di Martino. Es un placer conocerle. -Le extendí la mano sin titubear,sabía que a la mínima que mostrase que me gustaba,me rechazaría.- Mi padre me ha hablado mucho de usted.
  • Alexandra Di Martino... -Sus ojos recorrieron mi cuerpo de arriba a abajo.- Su padre no hace otra cosa que hablar de usted. La inteligente Alex. -Su tono fue algo burlón y eso me molestó. Involuntariamente fruncí el ceño.- Su padre me ha dicho que ya se ha graduado. Bastante joven para aspirar a la vicepresidencia de la empresa de su padre.
  • Soy buena. Por algo me he graduado dos años antes. -Dije algo seca. Me acababa de herir el orgullo. ¿Cómo se atrevía a burlarse de mi? - Solo he venido a presentarme como futura vicepresidenta de la empresa de mi padre. Nada más. Pero dado que usted parece querer burlarse,la conversación ha terminado. -¡Bien por mí! Mi ego acaba de sufrir un golpe,pero no importa,irme ahora es un punto a mi favor. -Buenas noches,señor Morgan.

Rápidamente,me alejé de él,sin dejar que se despidiese. Me había sacado de quicio y mi padre acababa de acercarse a hablar con él. Y de pronto noté su mirada. Mientras se reía con mi padre,me lanzó una mirada que me congeló. ¿Qué demonios le estaba diciendo mi padre para que me mirase así?

Me bebí la copa rápidamente y me fui a la barra a pedir otra copa. Estaba nerviosa,pero intentaba no aparentarlo. Cuando me apoyé en la barra,me di cuenta de lo mareada que estaba. ¿Cuántas copas me había tomado ya? Notaba el calor en el cuerpo. El alcohol ya había hecho su efecto. Necesitaba aire. Cogí la última copa que iba a tomarme y salí a un pequeño jardín. La gente hablaba dentro de la sala y fuera estaba todo silencioso. Hacía frío,pero el aire me sentaba bien. Estornudé una vez y sentí como alguien me ponía una chaqueta por encima.

  • ¿Qué hace aquí fuera tan sola,Di Martino? -Esa voz... Dios,mío. Podía hacer que me derritiese ahí mismo.
  • Necesitaba aire. -Dije temblando.
  • ¿Se encuentra mal? -Su voz resonaba en mi cabeza como un eco. Beber sin cenar no había sido una buena idea. Y yo lo sabía,pero con los nervios,no había probado bocado. - Parece... Mareada.
  • Un poco,pero se me pasará. No se preocupe. -Su chaqueta emitía un fuerte olor a macho. Dulce,fuerte,olía a hombre.-Gracias por la chaqueta.
  • Deberías irte a casa... Estás borracha. -Dijo con un tono serio y autoritario.

Cuando quise girarme,no me di cuenta de lo cerca de mi que estaba y me choqué con él. Él me agarró antes de poder caerme de bruces contra el suelo. Sus manos me sujetaban con firmeza. Estaba en el paraíso,debería estar prohibido sentirse así...

  • Me parece que mi chófer está fuera. Y si,ahora me iba. No hace falta que se preocupe por mi,señor Morgan. Estoy bien. Solo es un mareo.
  • No es solo un mareo. -Dijo en un tono arisco. - Te acompaño al coche.
  • ¿Qué? No,no es necesario,puedo ir yo sola. -¿Se está preocupando por mi? ¿En serio? -Realmente ya me encuentro mejor. Pero gracias... -Me quité la chaqueta y se la di.-Ha sido muy amable.


En ese momento,supe que algo había causado efecto en ese hombre. No sé si fue el verme en ese estado o si era porque no quería ver a damas en apuros,pero algo en su mirada,había cambiado. El hombre rudo y frío que miraba con altanería a todo el mundo,parecía realmente preocupado por mi bienestar...  

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