La última copa

La última copa

El reloj marca las diez, la hora exacta para que ella aparezca entre las puertas del bar, ebria de dolor y deseosa que el alcohol le ayude a olvidarse de la miseria de su vida.

Sonrieron cuando la nombrada entró, corrió hasta ocultarse en el baño y segundos después, ya estaba sentada en su silla habitual exigiendo una copa. Tanto ella, como los propietarios saben que esa no será la única. Lo normal era que bebiera hasta que se quedara dormida en la barra, pero ese día parece diferente.

“ Es la última vez que bebo” le informó a uno de ellos “ A partir de mañana cambiaré de vida. Haré lo correcto.”

Después de decir eso se lleva la copa a los labios y vacía el contenido en pocos segundos. Eructa con delicadeza y mira con cierta tristeza el vaso con la espuma de la cerveza.

“Has dicho que sería la última” le recuerda uno de ellos.

“ Sólo una más” sonríe y no puede no ponerle otra más.

La barra está llena de vasos, pero tan sólo hay cuatro que realmente les preocupa. Ella sigue mirando la espuma, con ojos tristes dispuesta a pedir una más. Están apunto de ir a socorrerla cuando una mano se coloca sobre la de ella evitándole que pidiera una más. El sujeto mira a los dueños y sonríe, hace una asentimiento con la cabeza y se lleva a la chica sin que ella se resista.


Cuando la puerta se cierra tras ellos, ambos saben que quizás esa vez sea la última vez que la vean. Quizás era bueno para ella, pero esa era la última copa con el sabor más amargo del mundo. La despedida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Come Back!

El Castillo Oscuro: 3. Sospechas